miércoles, febrero 06, 2008

El mundo al revés

La enorme subida de las materias primas - sobre todo el petróleo - ha generado subidas en los precios de los alimentos y en otros sectores no agrícolas dependientes del petróleo como los plásticos o el transporte. Esta subida generalizada de precios ha generado una inflación galopante en gran parte del mundo industrializado, que a su vez ha contribuido a ralentizar la economía mundial llevando a algunos países al oscuro sendero de los 'red numbers' y la recesión.

Aún con ello, la OPEP se niega a aumentar la producción de crudo. No sólo eso, sino que Chávez y Ahmadinejad han anunciado su intención de estabilizar el precio del petróleo en torno a los 90 dólares por barril, y amenazan con recortar la producción de crudo si su precio continúa bajando. Quien conservara ilusiones de volver a ver el barril de petróleo a 30 o 40 dólares como hace seis años puede ir despidiéndose de ellas.

Al menos Arabia Saudí prefiere unos precios más moderados para reactivar la economía mundial, aunque me temo que va a estar en franca minoría en la OPEP cuando este tema se discuta en marzo, porque Qatar y Libia se han posicionado también a favor de los recortes. Y es que comprar juguetitos a Rusia, cuando no uranio enriquecido, no sale barato y alguien tendrá que asumir el sobrecoste. Nosotros, por supuesto. Si ya estamos acostumbrados a que nos roben.